Cómo Empezó

Los viajes no tienen principio ni final, sino comienzos de diferentes historias…

Así pues, mientras el verano del 2012, haciendo autostop por los Balcanes, estaba tomándome unas cervezas con un gran amigo y viajero en Croacia, me dijo en ingles: “Koldo, do you know what would be a real challenge? Doing the transsiberian by hitchhiking…” (Koldo, ¿sabes lo que sería un verdadero reto? Hacerse la transsiberiana en autostop). Aquellos segundos de silencio seguidos del brindar de nuestras cervezas sellaron lo que en un futuro él o yo haríamos. Un futuro incierto todavía que ya empezábamos a ver ambos en el horizonte.

Había sido un viaje interesante hasta llegar a la casa de mi amigo, desde Grecia vení­a haciendo autostop y aún quedaba hasta llegar a Polonia a reunirme con Gosia que, por desgracia, tuvimos que separarnos en Belgrado, por un infortunado incidente que la reclamaba en su ciudad natal.

Estaba yo, ahora, con Igor en Croacia, ese viajero incombustible que conocí­mos en Pamplona de fiesta y alojamos en Bilbao la semana siguiente haría ya un año atrás. Nos cruzamos sin llegar a coincidir en Marruecos unos meses después durante mis vacaciones de invierno y ahora, tanto él como yo, recordábamos a Gosia entre cervezas y soñábamos con siguientes destinos…

Y fue llegar a Polonia y comentarle la idea a Gosia... No teníamos un duro, como siempre, pero la Transsiberiana sin dinero pero con mucha energía positiva sería lo siguiente que hariamos…

Este fue el origen de “The Transsiberian Project”.